Si quieres ser el más molón de todos tus amigos, te voy a enseñar un truco con el que les vas a dejar a todos con la boca abierta. Lo aprendí resolviendo un caso, y me lo enseñó un mago que solía actuar los fines de semana en el parque de El Retiro de Madrid.
Consiste en inflar un globo sin soplar. Ni siquiera tendrás que llevártelo a la boca. Para hacer este experimento necesitarás un globo, por supuesto, una botella de cristal pequeña y un congelador.
Todo lo que tienes que hacer es meter la botella vacía en el congelador durante un par horas. Cuando la saques, coloca la boquilla del globo en la boca de la botella y rodea la botella con tus manos. Seguramente esté muy fría, pero aguanta un poco. A los pocos segundos verás que el globo comienza a llenarse de aire como por arte de magia.
Si esto no te funciona, también puedes colocar un cacharro con agua caliente en el que has de introducir la botella. Para esto pide siempre la ayuda de un adulto.
martes, 24 de julio de 2012
miércoles, 4 de julio de 2012
¿Tus ojos te engañan?
Menudo sorpresón me llevé el otro día. Resulta que estaba repasando un caso con Ruedas y me dijo:
- Anizeto, a que no sabes que tus ojos te engañan.
- Anda ya Ruedas -dije yo. Si fuera así, no podría resolver ningún caso.
- Pues sí. Nuestro campo de visión es limitado y cuando lo fuerzas, dejas de ver determinadas cosas -contestó Ruedas.
- ¡Madre mía! Eso es horrible. ¿Quieres decir que, por ejemplo, voy andando por la calle y me estoy perdiendo cosas porque "no caben" en mis ojos.
- Ja, ja, ja. ¡No, hombre! -contestó Ruedas. Lo que ocurre es que los ojos están formados por células que reaccionan a la luz y están unidos al cerebro (que en realidad es el que ve) por el nervio óptico. Este nervio carece de esas células y tiene un punto ciego. Al ver con los dos ojos, no percibimos ese punto ciego, ya que nuestro cerebro nos engaña formando la imagen completa de lo que estamos viendo.
- ¡Ay, ay, ay! Se me están poniendo los pelos de gallina. ¿Cómo es posible?
- Ya ves, Anizeto. Es que nuestro cerebro es mucho más complicado de lo que parece.
Y por si no me lo terminaba de creer, me puso este ejemplo práctico para que lo comprobara. Podéis pinchar en la imagen para que se haga más grande.
- Anizeto, a que no sabes que tus ojos te engañan.
- Anda ya Ruedas -dije yo. Si fuera así, no podría resolver ningún caso.
- Pues sí. Nuestro campo de visión es limitado y cuando lo fuerzas, dejas de ver determinadas cosas -contestó Ruedas.
- ¡Madre mía! Eso es horrible. ¿Quieres decir que, por ejemplo, voy andando por la calle y me estoy perdiendo cosas porque "no caben" en mis ojos.
- Ja, ja, ja. ¡No, hombre! -contestó Ruedas. Lo que ocurre es que los ojos están formados por células que reaccionan a la luz y están unidos al cerebro (que en realidad es el que ve) por el nervio óptico. Este nervio carece de esas células y tiene un punto ciego. Al ver con los dos ojos, no percibimos ese punto ciego, ya que nuestro cerebro nos engaña formando la imagen completa de lo que estamos viendo.
- ¡Ay, ay, ay! Se me están poniendo los pelos de gallina. ¿Cómo es posible?
- Ya ves, Anizeto. Es que nuestro cerebro es mucho más complicado de lo que parece.
Y por si no me lo terminaba de creer, me puso este ejemplo práctico para que lo comprobara. Podéis pinchar en la imagen para que se haga más grande.
Lo que tenéis que hacer es cerrar el ojo izquierdo y mirar fijamente a la cruz con el derecho. Luego acercaos lentamente a la imagen hasta que llegue un momento en que ¡el círculo desaparece!
jueves, 21 de junio de 2012
Receta para hacer flanes según Ruedas
Tanto a Ruedas como a su madre Guadalupe, les gusta mucho cocinar. Fíjate si les gustará que insisten en que vaya siempre a cenar a su casa, pero lo que ocurre es que suelo andar ocupado con mis casos y no puedo ir tanto como me gustaría. Eso sí, las veces que voy me pongo las botas. ¡Qué platos!, ¡qué delicia! Se me hace la boca agua sólo de pensarlo.
Una de las cosas que más me gustan es el flan de huevo. Les sale de chuparse los dedos. Y como me gusta tanto, quiero compartir con vosotros la receta tal y como me la han pasado las propias "cocineras". Aquí va:
¡Hola chicos!
Le paso a Anizeto la receta del flan de huevo para que aprendáis a hacerlo en casa. Espero que os guste.
Ruedas.
- En una flanera de cristal echas 10 cucharadas de azúcar y 5 cucharaditas de agua. Lo remueves todo bien y lo metes al microondas hasta que se haga caramelo. Vigílalo de cerca porque tarda muy poco. Cuando esté el caramelo doradito, apaga el microondas y deja que se enfríe la flanera. ¡Ni se te ocurra tocar el caramelo que te abrasas!
- Mientras, coge un cuenco. (A mí me gusta decir CUENCO, aunque mi madre diga BOL. Lupita dice bol porque es la manera españolizada de decir BOWL, la palabra inglesa que en español significa CUENCO. Pero yo digo directamente CUENCO y me dejo de traducciones). En el cuenco tienes que echar 3 huevos enteros. Luego añades otros 3 huevos, pero esta vez solamente pones la yema. Cuando los casques encima de la pila, para no manchar, deja que se caiga la clara porque no la queremos. Luego añades 6 cucharadas de azúcar y lo bates todo bien.
- Ralla media cáscara de limón y echa también la ralladura al cuenco. Añade 2 vasos y medio de leche y ¡listo!
- Remueve bien. Saca la flanera del microondas. Usa un trapo y ten cuidado por si está todavía caliente. Echa la mezcla en la flanera y métela de nuevo en el microondas 18 minutos. Durante este tiempo verás que la mezcla se revuelve como si fuera un volcán y el flan parece más feo que Picio. No te preocupes, es normal.
- Cuando termine, déjalo enfriar. Luego mételo en la nevera, al menos un par de horas. Para servirlo coge un plato y le das la vuelta al molde encima. ¿A que ahora parece más rico? Pues a comérselo.
Una de las cosas que más me gustan es el flan de huevo. Les sale de chuparse los dedos. Y como me gusta tanto, quiero compartir con vosotros la receta tal y como me la han pasado las propias "cocineras". Aquí va:
¡Hola chicos!
Le paso a Anizeto la receta del flan de huevo para que aprendáis a hacerlo en casa. Espero que os guste.
Ruedas.
- En una flanera de cristal echas 10 cucharadas de azúcar y 5 cucharaditas de agua. Lo remueves todo bien y lo metes al microondas hasta que se haga caramelo. Vigílalo de cerca porque tarda muy poco. Cuando esté el caramelo doradito, apaga el microondas y deja que se enfríe la flanera. ¡Ni se te ocurra tocar el caramelo que te abrasas!
- Mientras, coge un cuenco. (A mí me gusta decir CUENCO, aunque mi madre diga BOL. Lupita dice bol porque es la manera españolizada de decir BOWL, la palabra inglesa que en español significa CUENCO. Pero yo digo directamente CUENCO y me dejo de traducciones). En el cuenco tienes que echar 3 huevos enteros. Luego añades otros 3 huevos, pero esta vez solamente pones la yema. Cuando los casques encima de la pila, para no manchar, deja que se caiga la clara porque no la queremos. Luego añades 6 cucharadas de azúcar y lo bates todo bien.
- Ralla media cáscara de limón y echa también la ralladura al cuenco. Añade 2 vasos y medio de leche y ¡listo!
- Remueve bien. Saca la flanera del microondas. Usa un trapo y ten cuidado por si está todavía caliente. Echa la mezcla en la flanera y métela de nuevo en el microondas 18 minutos. Durante este tiempo verás que la mezcla se revuelve como si fuera un volcán y el flan parece más feo que Picio. No te preocupes, es normal.
- Cuando termine, déjalo enfriar. Luego mételo en la nevera, al menos un par de horas. Para servirlo coge un plato y le das la vuelta al molde encima. ¿A que ahora parece más rico? Pues a comérselo.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Demuestra que eres el más fuerte de tu clase
Ahora que toca volver al cole, aquí tenéis un truco para demostrar que eres el más fuerte de tu clase. Esto lo descubrí en mitad de un caso en el que tuve de ayudante a un forzudo del circo. Se llamaba Miguel el Magnífico y a pesar de que era un hombre fortísimo, me dijo algo muy sabio:
- Anizeto, aunque me veas tan fuerte, a veces en la vida vale más maña que fuerza. Por ejemplo, cuando quiero fardar con mis amigos los payasos, los equilibristas, los domadores... no me hace falta usar los músculos. Simplemente junto dos dedos de las manos y no hay nadie capaz de separármelos.
Lo que ocurre, es que yo me quedé bizco, porque lo que me dijo es de esas cosas que no te las esperas. Aquí os he preparado un dibujo para que podáis hacerlo vosotros también.
- Anizeto, aunque me veas tan fuerte, a veces en la vida vale más maña que fuerza. Por ejemplo, cuando quiero fardar con mis amigos los payasos, los equilibristas, los domadores... no me hace falta usar los músculos. Simplemente junto dos dedos de las manos y no hay nadie capaz de separármelos.
Lo que ocurre, es que yo me quedé bizco, porque lo que me dijo es de esas cosas que no te las esperas. Aquí os he preparado un dibujo para que podáis hacerlo vosotros también.
viernes, 8 de julio de 2011
Meter un huevo en una botella
¿Nunca os ha pasado que descubrís algo detrás de un hueco pequeño pero no sois lo suficientemente "estrechos" como para pasar por él? Seguro que sí, lo que ocurre es que nuestros cuerpos, como están rellenos de hueso, igual que las aceitunas, no se pueden encoger.
Esto es todo lo contrario a lo que ocurre con un huevo de gallina. ¿Pensáis que es posible hacer pasar un huevo por el cuello de una botella? ¡Sin romperlo, por supuesto! Pues la respuesta es sí, y os voy a enseñar a hacerlo.
Todo lo que necesitáis es un huevo, una botella de cristal y una cerilla.
1) Lo primero que tenéis que hacer es cocer el huevo y pelarlo. Para esto tenéis que pedir ayuda a un adulto porque hay que usar el fuego de la cocina...
2) Cuando el huevo esté cocido, meted la cerilla encendida dentro de la botella (otra vez necesitáis a un adulto) y colocad rápidamente el huevo sobre el cuello de la botella.
3) Esperad unos segundos y veréis como el pobre huevo se va introduciendo hasta caer dentro de la botella.
La explicación es muy sencilla, la presión del aire dentro de la botella es menor debido a la combustión producida por la cerilla. De esta forma, el aire de fuera ejerce una mayor presión sobre el huevo que, al ser más o menos flexible, se termina metiendo en la botella.
Esto es todo lo contrario a lo que ocurre con un huevo de gallina. ¿Pensáis que es posible hacer pasar un huevo por el cuello de una botella? ¡Sin romperlo, por supuesto! Pues la respuesta es sí, y os voy a enseñar a hacerlo.
Todo lo que necesitáis es un huevo, una botella de cristal y una cerilla.
1) Lo primero que tenéis que hacer es cocer el huevo y pelarlo. Para esto tenéis que pedir ayuda a un adulto porque hay que usar el fuego de la cocina...
2) Cuando el huevo esté cocido, meted la cerilla encendida dentro de la botella (otra vez necesitáis a un adulto) y colocad rápidamente el huevo sobre el cuello de la botella.
3) Esperad unos segundos y veréis como el pobre huevo se va introduciendo hasta caer dentro de la botella.
La explicación es muy sencilla, la presión del aire dentro de la botella es menor debido a la combustión producida por la cerilla. De esta forma, el aire de fuera ejerce una mayor presión sobre el huevo que, al ser más o menos flexible, se termina metiendo en la botella.
miércoles, 22 de junio de 2011
Escribir con tinta invisible
Cuando uno es detective como yo tiene que escribir documentos con información de alto secreto que no pueden caer en manos equivocadas. Por eso, cuando quiero mantener segura la información lo que hago es escribir con tinta invisible. ¿Invisible?, os preguntaréis. Por supuesto, y hoy os voy a enseñar a prepararla. Lo que ocurre es que no podéis desvelar el misterio a nadie.
Todo lo que necesitáis es el zumo de un limón, papel , una vela y un pincel. Mojad el pincel en el zumo de limón, escribid lo que queráis y luego acercad el papel a la vela. El calor hará que se oxiden los componentes del zumo de limón y, de repente, aparecerá lo que habéis escrito.
Todo lo que necesitáis es el zumo de un limón, papel , una vela y un pincel. Mojad el pincel en el zumo de limón, escribid lo que queráis y luego acercad el papel a la vela. El calor hará que se oxiden los componentes del zumo de limón y, de repente, aparecerá lo que habéis escrito.
miércoles, 15 de junio de 2011
¿Dónde comprar cremor tártaro?
Hola a tod@s.
Las cosas a veces suceden de forma misteriosa lo que ocurre es que como yo soy detective no me doy cuenta porque gracias a mi sagacidad puedo resolverlas. El caso es que cuando empezamos a preparar el libro "Anizeto Calzeta y El Misterioso caso de los Fantasmas Solitarios" nuestra idea era incluir un sobre de cremor tártaro para poder fabricar plastilina casera. Al final ha sido imposible, pero para que no os quedéis sin hacer el experimento (gracias Antonio por tu comentario en la receta), os voy a decir dónde comprar este ingrediente.
El cremor tártaro se puede encontrar en farmacias que cuenten con laboratorio, en buenas droguerías y, por supuesto, en Internet por ejemplo aquí. La ventaja es que es bastante barato y no hace falta usar mucha cantidad.
Las cosas a veces suceden de forma misteriosa lo que ocurre es que como yo soy detective no me doy cuenta porque gracias a mi sagacidad puedo resolverlas. El caso es que cuando empezamos a preparar el libro "Anizeto Calzeta y El Misterioso caso de los Fantasmas Solitarios" nuestra idea era incluir un sobre de cremor tártaro para poder fabricar plastilina casera. Al final ha sido imposible, pero para que no os quedéis sin hacer el experimento (gracias Antonio por tu comentario en la receta), os voy a decir dónde comprar este ingrediente.
El cremor tártaro se puede encontrar en farmacias que cuenten con laboratorio, en buenas droguerías y, por supuesto, en Internet por ejemplo aquí. La ventaja es que es bastante barato y no hace falta usar mucha cantidad.
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